El Secreto en el Jardín de Azucenas
Chapter 1 — El Secreto en el Jardín de Azucenas
El aroma embriagador de las azucenas era lo único que calmaba a Ximena. En medio del caos de la fiesta, se había refugiado en el jardín, el único lugar donde podía respirar sin sentir la mirada codiciosa de los inversionistas de su padre. La brisa nocturna de Buenos Aires le acarició el rostro mientras cerraba los ojos, intentando bloquear el sonido de las risas huecas y las conversaciones interesadas que provenían del salón.
Su padre, el magnate Ignacio Delgado, era el centro de atención, como siempre. Hoy celebraba un acuerdo multimillonario que lo consolidaba aún más como uno de los hombres más poderosos de Argentina. Ximena, sin embargo, sentía un nudo en el estómago. Sabía que detrás de cada sonrisa y cada brindis se escondía una verdad oscura: su inminente matrimonio con el hijo de un socio estratégico.
Se suponía que debía ser la esposa perfecta, la heredera sumisa que aseguraría el imperio Delgado. Pero Ximena soñaba con algo más, con una vida lejos de la opulencia vacía y las expectativas asfixiantes. Anhelaba ser libre, pintar, viajar, amar a quien ella eligiera. Justo cuando estaba a punto de ahogarse en su propia desesperación, una voz grave la sobresaltó.
"¿Huyendo de la fiesta, señorita Delgado?" La voz provenía de un hombre apoyado contra uno de los pilares del jardín. La luz tenue apenas permitía distinguir sus rasgos, pero Ximena pudo percibir la intensidad de su mirada. Era alto, de complexión atlética, y vestía un traje oscuro que resaltaba su elegancia natural. Desprendía un aura de misterio y poder que la atrajo y la intimidó a partes iguales.
"No creo que sea de su incumbencia", respondió Ximena, intentando sonar indiferente, aunque su corazón latía con fuerza. El desconocido sonrió, una sonrisa que reveló unos dientes blancos y perfectos. "Todo lo que sucede en esta casa es de mi incumbencia, señorita Delgado. Después de todo, pronto seré parte de la familia." Dio un paso hacia ella, acercándose peligrosamente. "Mi nombre es Dante Santoro, y seré su futuro esposo."